Las mandarinas se han cultivado durante miles de años, se originaron en China y se extendieron a través de las rutas comerciales. El aceite esencial de mandarina es conocido por sus propiedades antienvejecimiento, antiinflamatorias y antimicrobianas. Una mandarina puede proporcionar más de la mitad de su vitamina C diaria y es una buena fuente de polifenoles, un tipo de micronutriente que puede ayudar a animar su cerebro.
- Caída temprana de la fruta
- Estrés abiótico por calor y sequía